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martes, 21 de mayo de 2013

2.4. Ética profesional


Desarrollo Humano
Unidad 2. El hombre como ente social

2.4. Ética profesional

Hasta aquí has revisado algunos puntos sobre la inteligencia emocional. Ahora abordarás algunos aspectos relacionados con el quehacer profesional, a partir de la responsabilidad que implica ser un egresado de educación superior y el compromiso que éste tiene con el respeto a la dignidad humana.

Un profesional es una persona que proporciona un servicio o desarrolla una actividad de manera cotidiana y que vive de la misma, por tanto, garantiza cierto nivel de calidad y especialización. Esta cualidad puede adquirirse mediante la práctica empírica o por una instrucción sistemática avalada por una institución y un título académico que certifique la capacidad de desempeñar satisfactoriamente cualquier actividad relacionada con su profesión.

La misión de un profesional debe ser contribuir a la mejora y al bienestar de su comunidad; así como colaborar en la solución de los problemas sociales de la misma. Es decir, que llegar a ser un profesional, desde una perspectiva social, implica un compromiso de servicio a la sociedad.

La ética profesional (también llamada deontología profesional) sentencia, después de emitir un juicio moral, las normas que regulen y promuevan los comportamientos deseables y condena lo no deseable en un área específica del quehacer humano.

En unas cuantas palabras, la ética profesional es el compromiso de hacer bien lo que uno sabe hacer.

El código de ética


Una de las formas para clarificar las directrices para el comportamiento profesional es la elaboración de un código ético o deontológico, entendido éste como reglas de conducta, que debe tener criterios mínimos exigibles al trabajador en su desempeño profesional, regulado por preceptos, valores, principios y normas morales que guíen su conducta y le indiquen la forma de enfrentar los problemas o dilemas éticos en la práctica de su trabajo.

Cabe aclarar que en ocasiones los dictados del código deontológico coinciden con la legislación del derecho positivo.

La ética no impone castigos legales y tampoco el código de ética profesional, ya que admite una normatividad de carácter interno que el individuo tiene que cumplir de forma ineludible en su ejercicio profesional.

No obstante, existen colegios de profesionales o especialistas en determinadas áreas del conocimiento que regulan el quehacer profesional de su campo y que pueden estar facultadas para imponer sanciones.

Por ejemplo, existe el Código de Ética Profesional del Contador Público, el cual tiene injerencia con sus afiliados en el territorio de la República Mexicana. Si un contador evade impuestos, tendrá que lidiar ante este ilícito con su remordimiento de conciencia, si se descubre y se hace público será enjuiciado por el Colegio y además por la normatividad del régimen tributario.

Es importante entender que la responsabilidad ética se deriva de todas las relaciones humanas: personal y familiar, social y profesional, mientras que la ética profesional se juzga en términos de una revisión de las normas éticas específicas de la profesión.

Normas generales de la ética profesional.

A pesar de que cada profesión posee su propio código de ética, existe una serie de normas generales que debe regir el comportamiento de todo profesional:

1. Actuar de manera honesta y responsable.
2. No divulgar la información confidencial.
3. No discriminar a los compañeros o a los clientes.
4. No aceptar sobornos.
5. Esforzarse continuamente por aumentar sus conocimientos profesionales y aptitudes y aplicarlas en la práctica.
6. Contribuir a la base de conocimientos de la profesión.

Normas generales de la ética profesional


Cabe aclarar que un código de ética no garantiza el comportamiento ético del profesional y tampoco puede prever todos los problemas que se puedan presentar en el ejercicio profesional, por lo que, para la toma de una decisión responsable y razonable del conflicto, los implicados pueden buscar una orientación adecuada con especialistas en el ramo antes de tomar cualquier decisión.

Es necesario recordar siempre que la finalidad primordial de un código de ética no es la de mejorar los ingresos económicos de quien lo practique, sino la de guiar el comportamiento ético y respetar la dignidad de cada persona.

En este sentido, es deseable que todo trabajador realice periódicamente un autoexamen para tomar conciencia de los compromisos éticos que tiene, así como planear las estrategias adecuadas para promover, restaurar, mantener y mejorar el bienestar de los individuos, familias, grupos sociales, organizaciones y comunidades con los que se relaciona.

2.4.1. Consideraciones éticas en torno a la tecnología y sus aplicaciones


En el prefacio de su libro Todo lo sólido se disuelve en el aire, Marshall Berman reflexiona sobre la condición de ser un hombre moderno. En esa época –principios de la década de 1980–, el autor tenía la sensación de que las maravillas y promesas de la modernidad eran siempre alcanzadas por las contradicciones y obstáculos del mundo. Esta misma reflexión se puede hacer en torno a la ciencia y la tecnología.


La tecnología tiene dos momentos cruciales:
el descubrimiento
la innovación (la aplicación del descubrimiento)
El descubrimiento consiste en el fruto de la investigación, un conocimiento nuevo sobre las cosas del mundo.

La innovación es cuando se diseña una forma de aplicar el descubrimiento para hacer una tarea de manera ventajosa. Sin embargo, tecnología con frecuencia se usa en formas que contravienen los principios de la ética profesional.

La ciencia no es buena ni mala por sí misma, sin embargo, no puede, evidentemente, prescindir de las cuestiones “extracientíficas” que la hacen posible, en particular de las condiciones económicas, políticas, culturales y sociales.

Por otro lado, es un hecho que tampoco puede desprenderse de los fines extracientíficos, como los fines éticos y sociales.

¿Qué plantea el debate en la relación ética, ciencia y tecnología? El debate actual acerca de la relación ética, ciencia y tecnología, parte del supuesto de que la ciencia y la tecnología deben ser guiados por una serie de principios que garanticen su servicio al desarrollo del hombre sin privarlas de autonomía: no todo lo que es técnicamente posible es moralmente admisible. El científico y el tecnólogo tienen libertad para investigar y aplicar, pero el desarrollo técnico-científico debe estar encaminado al bien común, no a la manipulación o destrucción del ser humano y de su entono natural.

Por ejemplo: es técnicamente posible crear un virus tan letal como el del Ébola, pero eso no justifica el ataque con armas bacteriológicas para probar los efectos y la capacidad de respuesta de los organismos de detección y control de epidemias.

Se reconoce que la ciencia y el desarrollo tecnológico brindan los medios y el conocimiento para construir, pero es la ética la que juzgará si es legítimo o no, el aplicarlos o desarticularlos. Conforme a lo anterior, se ha instituido una consideración básica que busca regir la aplicación de la ciencia y la tecnología:

La vida de una persona vale por sí misma, no es un medio ni un instrumento, precisamente por su dignidad personal y condición de ser libres.

Conforme a lo anterior, se puede apreciar por qué no es lícito utilizar a las personas como medios o instrumentos para obtener un beneficio personal, pues la finalidad natural y primaria del progreso técnico-científico es la defensa y protección de la vida, no su manipulación o eliminación.

Actividad 5. Mi código de ética
1. Lee alguno de los dos ejemplos de códigos de ética profesionales que te presentamos a continuación:

Código de ética de la prensa de El Salvador
Ley del código de ética de la función pública, ley 27815

2. Investiga el código de ética de tu futura profesión. Si no existiera, consulta el de alguna otra profesión que se asemeje y escribe sus principios esenciales. Escribe al menos 10.

sábado, 9 de febrero de 2013

1. La libertad

La libertad: facultad de elección de todo ser humano

Imagina que los seres vivos se clasificaran de acuerdo capacidades cognitivas. En el nivel inferior, estarían sin duda las plantas, carentes de todo razonamiento; Enseguida se encontrarían los animales, que actúan guiados por sus instintos, como el pájaro que levanta inmediatamente el vuelo al ver un gato, reaccionando según su instinto natural que no incluye la posibilidad de actuar de otra manera ante la advertencia de peligro.

El ser humano se hallaría en lo cima de la clasificación, ya que posee la facultad de reflexionar y actuar en función de sus gustos o necesidades. A esto se le llama libre albedrío o facultad de elección.

Todo ello es posible gracias a la razón, que  es aquella característica  fundamental  que nos hace ser humanos, y que nos permite, entre otras cosas:
  • Reflexionar antes de actuar
  • Postergar
  • Planificar

En la película 2001: Odisea del espacio hay una escena en la que el protohumano se da cuenta de que puede utilizar un hueso como una herramienta para modificar activamente su entorno; esta imagen poética representa el momento en el que el humano se separa del resto del reino animal: descubre, analiza, repite, concluye, planea, explica y consigue.

Contrario a lo que pueda suponerse, la razón no es una facultad que nos brinde la solución a nuestros problemas automáticamente, como si se tratara de una computadora. La razón, ante todo, es flexible, y tiene la capacidad de adaptarse a las múltiples situaciones que se nos presentan cotidianamente.

Cabe señalar que, para que la razón sea plena, es necesaria la presencia de la libertad: para poder actuar de acuerdo a lo que cree conveniente, el ser humano tiene que ser libre. Sin embargo la libertad también requiere de la razón, ya que sólo por medio de ella hombres y mujeres podemos decidir qué hacer ante un mar de posibilidades.

Gracias a la razón el ser humano decide qué hacer; gracias a la libertad, se mueve a  sí mismo para alcanzar sus propósitos.

Gracias al libre albedrío el hombre decide qué hacer y se mueve a sí mismo.

¡Razón y libertad! maravillosos dones que permiten a mujeres y hombres ser dueños de sus acciones, escoger entre alternativas, hacer o dejar de hacer y ser responsables de ello, elegir una cosa sobre otra y disfrutar el fruto de su cosecha.

Razón y libertad


En ocasiones, los seres humanos tomamos decisiones de las que nos arrepentimos más tarde. Para ejemplificar, imagina que un compañero de tu grupo tiene un mal día y decide desquitarse al entrar al aula virtual. Durante el tiempo que esté conectado será descortés y escribirá lo que se le venga en gana sin seguir las reglas de convivencia. Como consecuencia de sus actos, probablemente obtendrá una amonestación de su Facilitador(a), perderá la confianza de los demás y obtendrá un bajo aprovechamiento. Posteriormente desilusionará a quienes creían en él, y con ello disminuirá su autoestima, perdiendo finalmente el interés por concluir sus estudios y abandonando su carrera.

Se trata de un ejemplo un tanto extremo, aunque nos ayuda a mostrar hasta qué punto la razón y la libertad se relacionan. ¿Puedes deducir por qué?

Actuar al margen de la razón e ignorar que los actos tienen consecuencias y que de uno mismo dependen los resultados, puede ser desfavorable; sin embargo, algunos lo hacen de vez en cuando, por ejemplo: el alumno que debe estudiar para un examen al día siguiente y decide ir a una fiesta; el diabético que elige comer una rebanada de pastel a pesar de saber el daño que le produce ingerir alimentos con azúcar; el joven que empieza a fumar a pesar de comprender que la nicotina es altamente dañina.

Todos estos actos tienen algo en común que: ignoran el sentido común y dan prioridad a la satisfacción de sus impulsos inmediatos, mismos que le ocasionan sólo un bien momentáneo.

Actuar a partir de impulsos inmediatos, sin razonar, trae consecuencias no deseables. En este sentido, la libertad, orientada por la razón, permite lograr los mejores resultados en todo aquello que se emprende. Aunque a veces hay excepciones. En ocasiones se actúa con base en aquello que se considera acertado y aún así se obtienen malos resultados.

Por ejemplo, una madre de familia golpea a su hijo en afán de inculcar en él la disciplina y el orden. ¿Puede eso llamarse auténticamente "razonable"?

Tal vez esta persona así lo cree. Sin embargo pasa por alto que la violencia dejará heridas en la psique de su hijo, que posiblemente serán difíciles de sanar.

En este caso se trata de un bien aparente, que se basa sólo en la apreciación subjetiva, en aquello que se piensa o se siente que puede ser correcto, pero no lo es si reflexionamos a profundidad sobre ello.

"Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo", Franz Grillparzer